Para el dolor de pies
La almohadilla del pie sufre cuando llevamos tacones porque desplazamos el centro de gravedad del cuerpo y los pulmones. La espalda por tanto tiene que modificar su postura y la administración de sus funciones. Si cuando nos quitamos los tacones metemos los pies en agua con sal y masajeamos esta zona en círculos al ritmo de – un círculo una respiración – presionando hasta notar como se mueve el músculo (ya que no se trata con la misma intensidad unas zonas que otras) durante tres minutos en cada pie no sólo aliviaremos la presión que hemos hecho mal sino que además corregiremos los desajustes de la gravedad.
Este es un sencillo truco para quitar el dolor de pies mediante la reflexología.